Mi práctica artística explora la idea de conocimientos rechazados, es decir, conocimientos velados que se descubren mediante procesos no intelectuales. Me pregunto por los obstáculos para acercarnos a lo ocluido y a lo desconocido, ya que en muchas ocasiones están relacionadas con la intuición o la experiencia personal. Mi trabajo se interesa por cómo miramos hacia la oscuridad a partir de un pensamiento no racionalista y si hay otras formas de entender el mundo además de los sistemas tradicionales de pensamiento, en ese contexto, busca un reconocimiento de lo oculto en nuestras experiencias. De igual forma, mi práctica también revisa lo pictórico, especialmente la pintura de naturaleza muerta, y lo participativo, principalmente mediante alimentos. Lo comestible y la mesa están presente en mi producción.